Consejos para alargar la vida de tus bikinis y bañadores

Consejos para alargar la vida de tus bikinis y bañadores

Etiqueta cuidados. ©Roidal / Tessy

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Con el paso del tiempo, es inevitable que nuestros bikinis y bañadores, siempre expuestos a agentes externos como el sol, el cloro, el salitre o la arena, acaben por debilitar su color o el tejido del que están fabricados.

Por eso, y ahora que llega el invierno y toca cambio de armario, es importante seguir una serie de recomendaciones tanto para cuidar tu ropa en el día a día como para guardarla en el armario y que la temporada que viene luzcan como nuevos.

En este sentido, comprometidos con la alta calidad y la excepcionalidad de nuestros tejidos, en todas las prendas Roidal y Tessy by Roidal incluimos una etiqueta con hasta ocho recomendaciones básicas para cuidar y alargar la vida útil de tu bikini o bañador.

Así, lo ideal es que, posteriormente a cada uso, laves los bañadores o bikinis a mano con agua dulce, fría (unos 30º) y utilizando un jabón neutro, no usando en ningún caso lejía ni ningún otro producto de limpieza textil. Tampoco agua caliente, pues podría dañar el tejido. Tanto limpieza en seco como en lavadora no son buenas para bikinis y bañadores, así como tampoco debes retorcer la prenda ni estirarla al aclararla pues podría dañar a la larga su resistencia y prestancia. Es un gesto común pero que es muy perjudicial para la prenda.

A la hora del secado, solemos hacerlo tendiendo nuestra ropa de baño junto el resto de las prendas al sol. Error. Nuestra recomendación es que siempre dejes secar tu bikini o bañador en la sombra, estirado y no colgado, en un lugar donde le pueda dar el aire. De este modo mantendrás el color y la elasticidad del tejido en óptimas condiciones.

Otra recomendación es que, si después de su uso no lo puedes tender y has de meterlo húmedo en la bolsa de playa, gimnasio o bolso, no lo metas en una bolsa de plástico puesto que el tejido se recalienta y el plástico acelera el proceso de desgaste de la prenda. Lo mejor en este caso es que si no puedes dejarla secar después del baño, envuelvas el bikini o bañador en una toalla o en una bolsa de red que deje respirar a la prenda.

Finalmente, a la hora de guardarlo de una temporada a otra es básico que le demos un lavado y secado a conciencia y una vez secado al aire lo introduzcas doblado con sumo cuidado en una bolsa de tela protegiéndolo así de la humedad, el polvo y las impurezas del aire, quedando así en perfecto estado de revista cuando quieras usarlo la temporada siguiente. Importante es que nunca lo planches, así como en cada uso seas cuidadosa con el empleo de aceites y cremas que también afectan al rendimiento y prestancia de tu bikini o bañador.

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